
La magia de las palabras.
¿Nunca has experimentado esa sensación de absoluta evasión de todo cuanto te rodea? ¿Nunca has sentido estar a millones de kilómetros de donde te encuentras realmente? ¿Alguna vez has vivido de primera mano experiencias con las que nunca habías soñado? ¿No? ¿De verdad?
Entonces es que no conoces la literatura. Y dirás, ¡bah! ¿Era eso? Pues vaya... Y yo te digo: Sí, de verdad. Puedes hacer todas esas cosas que antes he mencionado con un simple gesto: abrir la tapa de un libro y ponerte a leer. Es cierto que no siempre podemos leer lo que nos gusta o nos apetece y no todas las lecturas te proporcionan la misma satisfacción, pero como todo en la vida. Sólo que en la vida no siempre podemos elegir. En este caso sí podemos hacerlo. Porque hay miles y miles de libros con millones de historias distintas y repletas de increíbles personajes que te están esperando. Sí, un libro es algo más que un montón de hojas encuadernadas. Los libros están vivos. ¿Que no me creéis? ¿Acaso algo que no está vivo puede hacerte llorar?¿Puede hacerte sentir emociones tan presentes en nosotros como el odio, el amor, la envidia, el miedo o la alegría...? ¿Y todo en apenas unas páginas? Si has llegado hasta aquí, tal vez te he convencido o tal vez no. Pues bien, en este espacio intentaré demostrarte que no me equivoco y que todo lo que os he dicho es cierto. ¿Que por qué hago esto? Porque a mí la literatura me ha ayudado en muchas cosas a lo largo de mi vida, me ha aportado millones de conocimientos y junto a ella he pasado mis malos y buenos momentos. Es una pena que muchas personas todavía no conozcan la emoción de la lectura, los mundos escondidos en cada página... y todo esto sólo es posible gracias a la magia de las palabras.